La alimentación macrobiótica está basada en un conjunto de normas y consejos orientados a perseguir una vida saludable y duradera, buscando el equilibrio físico y emocional enfocado en la nutrición. Esta doctrina surge en Japón de la mano de George Oshawa, la cual se basa en el equilibrio entre los principios Yin (femenino: frío y oscuro) y Yang (masculino: caliente y luminoso), los cuales están presentes en toda la naturaleza, lo que constituye la manifestación del Uno o del Todo, esta dinámica constituiría el «orden del universo».

Esta filosofía indica que si se come según estas directrices, el organismo se armoniza, y se logra un equilibrio mediante una alimentación adecuada, la tolerancia y la serenidad espiritual. De la alimentación macrobiótica se eliminan todos los productos refinados como el azúcar o el pan blanco, los embutidos, la carne y todos los productos industriales. Las algas marinas son un elemento indispensable dentro del menú diario de la dieta macrobiótica. Incorpora los cereales, pero es importante que sean integrales y sin pesticidas. El aspecto positivo de este tipo de alimentación es que te induce a una
alimentación sana, saludable y balanceada.

Para tener una dieta macrobiótica exitosa, te damos algunos consejos
básicos:

1. Comer solo la cantidad necesaria y sin excesos cuando se tiene hambre.

2. Evitar comer demasiados alimentos fríos y oscuros (Yin), de ésta forma se fortifica el sistema nervioso autónomo.

3. Comer alimentos artificiales lo menos posible o ninguno.

4. Masticar muy bien cada alimento ingerido.

5. Consumir diariamente entre un 30% y un 40% de vegetales.

6. Toda el agua que utilice para consumir o para cocinar debe ser hervida.

7. Evitar el consumo de enlatados y productos congelados.

8. Evitar el uso del microondas en la preparación o calentamiento de las comidas.

9. Escoger productos orgánicos en una mayor proporción.

10. Eliminar alimentos o bebidas estimulantes, que generen pesadez y/o causen estreñimiento.

Los alimentos no recomendados en una dieta macrobiótica son:

1. Carnes rojas
2. Grasas animales
3. Productos lácteos
4. Azúcares y alimentos refinados
5. Tomates, berenjenas, papas, frutas tropicales y zumos
6. Condimentos y especias fuertes y picantes
7. Alimentos cultivados con abonos químicos
8. Alimentos con conservantes y colorantes añadidos

Los alimentos que comemos, nos afectan en cómo nos sentimos, pensamos y actuamos. Uno de los principales beneficios de la dieta macrobiótica es que el cuerpo está más limpio en cuanto a las toxinas ingeridas y se va descargando de todos los excesos, la mente se vuelve más clara y volvemos a tener un criterio natural. Nuestro mejor consejo será siempre incluir todos los grupos de alimentos en nuestras comidas de forma equilibrada y balanceada para así no padecer ninguna carencia de nutrientes.

¿En qué consiste la alimentación macrobiótica?
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