Las semillas son una parte elemental de la dieta de cualquier ser humano debido a que son un alimento que el hombre ha consumido desde tiempos inmemoriales y que es parte fundamental de cualquier otro alimento como por ejemplo el pan o las harinas.

Las semillas: pequeñas pero de gran valor en nuestra alimentación

Las semillas son un pequeño y simple elemento que se encuentra en el fruto de cada uno de los vegetales y hortalizas existentes como también árboles y otras plantas.

Algunas de estas semillas son comestibles y otras no, simplemente son el germen para el nacimiento de arbustos, árboles y plantas.

En lo que respecta a las semillas comestibles, las mismas revisten de una importancia clave en la alimentación saludable de cualquier ser humano ya que pueden ser utilizadas como producto suelto en preparaciones, recetas y otros alimentos, pero también puede generarse a partir de ellas y su trabajo alimentos manufacturados más complejos como las harinas que luego sirven para hacer pan, galletitas, panificados, entre otros.

En la alimentación occidental, caracterizada por alimentos ricos en grasas, sales y azúcar, las semillas no tienen una relevancia central y por eso se las considera un agregado poco interesante.

Suelen venderse en dietéticas o lugares especiales donde la mayor parte del público no llega a consumir productos, aunque en los últimos tiempos el conocimiento de las semillas ha crecido en algunos países que están tratando de incentivar una alimentación más saludable y rica.

En otras regiones del planeta como Medio Oriente o Latinoamérica, las semillas son de una relevancia central en la alimentación ya que estamos hablando de sociedades o comunidades que le dan mucha importancia a la agricultura doméstica y que obtienen de ellas una clara variedad de nutrientes que no se pueden conseguir en otros alimentos.

Aporte de las semillas a nuestra salud

Las semillas aportan un sinfín de beneficios a aquel que las consume, por ejemplo, brindan nutrientes, vitaminas y minerales que no se encuentran fácilmente, ayudan a bajar el colesterol y las grasas, aportan fibra que permite una buena digestión y asimilación de otros nutrientes, permiten absorber mejor ácidos grasos necesarios y saludables, sirven como antioxidantes y algunas de ellas también han sido relacionadas con estudios destinados a prevenir algunas formas de cáncer muy comunes hoy en día y directamente involucrados con las formas de alimentación poco saludable que se llevan en las sociedades modernas.

Las semillas son fáciles de consumir y la variedad disponible permite lograr una interesante riqueza en sabores, texturas y aromas que hacen que cualquier alimento pueda ser además de más saludable, también más rico y único.

Batido Detox con semillas de Chía

Ingredientes: dos personas

  • 300 ml a 500 ml de agua (según la consistencia deseada)
  • 2 cucharadas de semillas de chía
  • 2 puñados de espinacas o kale
  • 1 plátano congelado o un plátano fresco y un par cubitos de hielo
  • 1 mango pequeño
  • 1 naranja pequeña

Preparación: cinco minutos

  • Pelamos la naranja y el mango.
  • Cortamos la fruta en trozos.
  • Batimos todos los ingredientes en una batidora potente.
  • Añadimos más o menos líquido según la consistencia deseada.
  • Probamos el sabor y servimos.

 

Crema de Girasol

Ingredientes:

  • 2 tazas de semillas de girasol.
  • Sal y pimienta al gusto.
  • 2 cucharadas de aceite de Oliva (opcional).
  • 2 cucharadas de Aceite de Coco (opcional).

Preparación:

  • Para hacer esta pasta de girasol coloca las semillas en una placa con papel aluminio rociado con aceite vegetal. Procura de que no queden semillas unas encima de otras, así habrá más seguridad que todas se tuesten bien.
  • Llevar al horno a 175º C por aproximadamente por veinte minutos.
  • Moverlas cada tanto para que se tuesten parejas y poder controlar que no se quemen.
  • Cuando tengan un color dorado, retirarlas del horno y dejar que se enfríen bien.
  • Luego ponerlas en una procesadora o licuadora, primero se va a formar una harina, un granulado y poco a poco una masa hasta lograr una textura cremosa y suave.
  • No se necesita agregar nada porque las semillas, con el calor, van soltando su propio aceite y así se va formando la pasta.
  • Cuando se logre formar una textura cremosa, se puede condimentar al gusto con un chorrito de aceite de oliva, sal y pimienta.
  • Puede conservarse por varios meses, en un recipiente o frasco hermético, fuera de la nevera y alejado de la luz directa del sol.

Existen cientos de recetas que utilizando distintas semillas van a realizar un gran aporte a nuestra alimentación y salud.

Nos encantaría que compartieras con nosotros otras recetas y si son fruto de tu creatividad, sería mucho mejor y por supuesto que mencionamos quién compartió la receta.

¡¡Así que no esperes más y envíanos tu receta!!