Siempre consulte a su profesional de la salud antes de realizar cualquier tratamiento, aunque lo recomendamos y hemos verificado su eficacia, realice su limpieza hepática bajo su propia responsabilidad.

La Sorprendente Limpieza Hepática y de La Vesícula” es el título de uno de muchos libros sobre salud y espiritualidad escritos por Andreas Moritz, quien es conocido en el mundo por ser pionero en estudios y descubrimientos sobre métodos holísticos de curación, principalmente la limpieza del hígado y la vesícula biliar.

Y hoy en Sendero del SER te vamos a contar qué es la limpieza hepática, porqué es necesario realizarla, cómo se afecta nuestro organismo por no tener sano nuestro hígado y mucho más…. Acompáñanos.

¿Por qué es importante la bilis?

La bilis es producida en el hígado, éste produce más o menos entre mil y mil quinientos mililitros al día.

La bilis es un fluido viscoso, en tono amarillo y alcalino, es decir un contra ácido y su sabor es bastante amargo.

Es parte fundamental de la digestión, siendo que, sin la bilis, la mayoría de la comida no puede ser digerida.

Un ejemplo: para que las grasas y el calcio en las comidas sea absorbido por el intestino delgado debe haberse mezclado con la bilis.

Una señal de incorrecta absorción de grasas, significa que no hay suficiente secreción de bilis y al no ser digerida, continúa en el tracto intestinal. Al llegar al colon, la grasa es simplificada por las bacterias en componentes ácidos grasos, o es evacuada en los desechos orgánicos.

Una evidencia que estamos evacuando grasa (más ligera que el agua), es cuando flota en el inodoro. Si ésta no se absorbe, entonces tampoco el calcio y así dejamos a la sangre con un déficit; la sangre necesita el calcio y al no obtenerlo, procede a tomarlo de los huesos.

Ya habiendo conocido la relación entre bilis, grasa, calcio, podemos entender que muchos de los problemas óseos son resultado de la insuficiente secreción biliar y una inadecuada digestión de grasas, más allá de consumir mucho calcio.

Tres funciones más de la bilis son:

  • Remover las toxinas del hígado
  • Desacidificar el hígado
  • Limpiar los intestinos

Si hay presencia de cálculos biliares en el hígado o la vesícula, éstos impedirán el flujo de bilis a los intestinos; podemos verificar esto observando el color de las heces, si su tono es amarillo-naranja o pálido como la arcilla, en lugar de su color ideal café – verdoso.

Cuando tenemos presencia de cálculos biliares se debe como resultado de un estilo de vida y una dieta poco saludables.

Si aún se encuentran en el hígado cálculos biliares, aún después de descartar otros factores que generan enfermedades, seguirán siendo un considerable riesgo para la salud y pueden causar enfermedades o envejecimiento prematuro.

Los cálculos biliares han sido considerados como un alto factor de riesgo y causa de enfermedad.

Beneficios de realizarse la limpieza hepática

Cuando logramos remover estas piedras a través de una limpieza hepática, le damos a nuestro organismo la oportunidad de reanudar sus funciones de forma normal y óptima.

Los resultados obtenidos no solo se evidencian a nivel físico, manifestándose en cada célula de nuestro organismo, sino también a nivel energético, así que veamos cuáles son:

– La vesícula y el hígado, desde el punto de vista médico oriental son vistos como “órganos pares”, trabajan en equipo, de modo que cuando uno trabaja mal al otro igual

– El hígado va funcionar con mayor eficiencia y notarás la disminución en tus dolores físicos (principalmente en espalda y hombros)

– Mejorará tu digestión, flexibilidad corporal, nivel de energía y claridad mental.

– En gran mayoría de casos, disminuyen las alergias

– Se percibe un balancee de tu peso corporal

– Mantendrás más sano y con menos suceptibilidad a enfermarte

– Mejorará la alcalinidad de tu organismo, contrarrestando la acidez o toxicidad existente en tu organismo

– Permitir la depuración y eliminación de todo lo tóxico en tu organismo a través de sus filtros naturales: hígado, riñones, pulmones

Conociendo las principales actividades de nuestro sistema digestivo

Primero vamos a recorrer las cuatro principales actividades de nuestro sistema digestivo:

  • Ingestión
  • Digestión
  • Absorción
  • Eliminación

En el proceso de alimentación intervienen boca, glándulas salivares, dientes, lengua, esófago, estómago, hígado, vesícula biliar, páncreas, intestino delgado, intestino grueso, apéndice, recto y ano.

Ingestión: comienzan los procesos digestivos que se dividen en:

  • Proceso mecánico (masticación)
  • Proceso químico (enzimas presentes en las distintas glándulas)

Digestión: las pequeñas enzimas son sustancias químicas que causan o aceleran los cambios químicos en otras sustancias.

Encontramos distintos tipos de enzimas:

  • Digestivas en la saliva de las glándulas salivales de la boca
  • Gástricas del estómago
  • Intestinales en el intestino delgado
  • Pancreáticas en el páncreas
  • Biliares en el hígado

Absorción: proceso en el cual los diminutos nutrientes pasan por las paredes intestinales hacia la sangre y los vasos linfáticos para ser distribuidas a las células del cuerpo.

Eliminación: todo elemento o sustancia que no puede ser absorbida o digerida se elimina en forma de heces. Ellas también contienen bilis, y esta da el color característico de las heces

Como nota, la tercera parte del desecho expulsado se compone de bacterias intestinales.

Nuestro organismo funcionará con eficiencia y sin esfuerzo, cuando  el desecho orgánico diario, es evacuado todos los días.

El método para eliminar cálculos biliares

Se ha encontrado evidencia ancestral acerca de la importancia que las culturas antiguas le daban a tener un hígado saludable.

Andreas Moritz estudió, a causa de su propia necesidad por contar con algunas enfermedades, estudió diversos métodos, tradiciones y culturas de cómo limpiar el hígado y logró mejorarlos con éxito.

Según Andreas para limpiar nuestro hígado, que es una especie de ayuno, necesitamos seis días de preparación, seguidos de una fase de excreción de entre dieciséis y veinte horas.

Básicamente el proceso es el siguiente:

  • Durante seis días tomarás un litro diario de jugo de manzana (o ácido málico)
  • En la tarde del último día, tomarás dos vasos de sales de Epsom
  • Antes de dormir tomarás jugo de pomelo o de limón, con aceite de oliva
  • Al día siguiente repites la toma de las sales de Epsom

Se recomienda hacer esta limpieza en luna menguante para finalizar con la expulsión en luna nueva, procurando que el término del proceso coincida con un fin de semana.

¿Por qué la Colonterapia ayuda en la limpieza y a nuestro organismo?

La colonterapia, es un proceso mecánico de limpieza del intestino grueso por medio de una cánula intrarrectal, que tiene doble vía, una vía de entrada y una vía de salida, se va desalojando todos los desechos acumulados durante mucho tiempo y que produce diversos trastornos para la salud del ser humano.

Este procedimiento es indoloro e inodoro, no produce ningún daño, normalmente puede ir a trabajar después del procedimiento, ya que no produce diarrea, debido a que no se utiliza métodos abrasivos que irriten el intestino y su mucosa.

¿Por qué es importante acompañar la limpieza hepática con la limpieza del colon?

  • La limpieza de colon durante la preparación para la limpieza hepática ayuda a limpiar nuestro intestino, y prepararlo para recibir todo lo que vierte el hígado el día de la limpieza hepática.
  • La colonterapia después de la limpieza, ayuda para que los cálculos arrojados sean eliminados con facilidad del intestino grueso.
  • Se recomienda con énfasis hacer durante el segundo o tercer día de la limpieza hepática, limpieza de colon.
  • De haber cálculos en el colon, que pueden causar irritación, infección, dolores de cabeza y de estómago, problemas en el tiroides, entre otros, la hidroterapia del colon va a ayudar a eliminarlos.

Recomendaciones dietarías

Durante toda la semana de limpieza te recomendamos evitar o no consumir:

  • Alimentos fríos o congelados, preferiblemente tibios o a temperatura ambiente
  • Comidas de origen animal (carnes, aves, pescado, huevos, queso, jamones…)
  • Productos y derivados lácteos
  • Alimentos fritos
  • Azúcar y otros edulcorantes
  • Especies y condimentos
  • Margarinas, mantequillas, aceites
  • Frutos secos (nueces, uvas pasas, ciruelas pasas…)
  • Pasteles y harinas refinadas y procesadas
  • Cereales crudos
  • Medicamentos, vitaminas o suplementos dietarios que no sean estrictamente necesarios

Importante recomendación: También es bueno tener en cuenta como recomendación general, hidratar el colon antes (la noche anterior) y después de cada limpieza, esto ayuda a prevenir y minimizar cualquier malestar o nausea resultante de la descarga hepática, esto se logra ingiriendo agua, puede ser con limón.

Lo que vas a necesitar y su preparación

Los elementos e ingredientes que necesitaremos para nuestra limpieza hepática son:

  • 6 litros de jugo de manzana, preferiblemente orgánica o de producción nacional (si eres diabético o intolerante a la manzana puedes reemplazarlo con el ácido málico)
  • 3 cucharadas soperas de sales de Epsom (sulfato de magnesia)
  • 750 mililitros (o tres cuartos de litro) de agua filtrada para disolver las sales de Epsom
  • 125 mililitros o medio vaso de aceite de oliva virgen preferiblemente primera prensa y en frío
  • 200 mililitros o tres cuartos de vaso de jugo fresco de pomelo o limón recién exprimido.
  • 1 frasco, botella o recipiente con capacidad de 500 mililitros, limpio, con tapa y desocupado

Notas para el jugo de manzana: tomarás un litro diario durante un período de 6 días. No puedes hacer el jugo en licuadora, si deseas hacerlo tú mismo, debe ser extractor de jugos o comprar jugo de manzana comercial.

En el caso de ser diabético, tener alguna restricción o incomodidad con el sabor de la manzana, puedes reemplazar el jugo de manzana por ácido málico y son tres gramos diluidos en un litro de agua para tomar 500 cc en la mañana, 500 cc en la tarde, para un total de 30 gramos durante los seis días.

 

Ahora sí, empecemos la limpieza hepática

  • Tome un litro de jugo de manzana diariamente durante un periodo de seis días (puede tomar más jugo si lo desea y le sienta bien).
  • Se debe tomar entre comidas y alejado de éstas
  • Empezar a tomar por sorbos dos horas después del desayuno y hasta media hora antes del almuerzo.
  • Vuelve a iniciar dos horas después del almuerzo y hasta media hora antes de la comida.

¡¡No debe tomarlo después de la comida o cena!!

  • Mientras toma el jugo de manzana no debe ingerir alimentos de ningún tipo.
  • Solo puede tomar agua y aromáticas sin azúcar.
  • Puede sentir hinchazón y hasta diarrea lo cual es normal ya que el jugo de manzana está liberando bilis estancada.

El sexto día cuando se hace la limpieza hepática:

¡¡Tómese todo el litro de jugo de manzana durante la mañana ya que no debe ingerir alimentos después de las 2 pm!!

Si tiene hambre en la mañana desayune muy ligero, preferiblemente con frutas o cereales cocinados; colada de avena en agua y sin azúcar.

Como almuerzo, coma arroz hervido (sin aceite) con sal marina y verduras hervidas con sal marina (si consigue o tiene arroz basmati es el ideal)

Luego de esta comida que debe ser antes de las 2:00 p.m., no consumir ningún otro alimento, solo agua.

 

Proceso diario y en las horas correspondientes

6:00 p.m.

  • Agregue las cuatro cucharadas de Sales de Epsom a los 750 mililitros (tres vasos de agua) filtrada y disuelva bien.
  • Tome una cuarta parte del agua con sales de Epsom
  • Puede beber un par de tragos de agua para quitar el sabor amargo.

8:00 p.m.

  • Beba su segunda porción, un cuarto de vaso de agua con Sales de Epsom

9:30 p.m.

  • Si aún no ha evacuado debe hacerse un enema de agua lo que desencadenará una serie de evacuaciones.

9:45 p.m.

  • Lave bien las toronjas o los limones y exprímalos con la mano (no lo debe hacer con un exprimidor eléctrico), retire la pulpa y vierta tres cuartos de vaso en el recipiente vacío o botella de 500 mililitros, agregue medio vaso o 125 mililitros de aceite de oliva virgen, tape y agite muy bien.
  • Lávese los dientes, coloque los cojines o almohadas extra en la cama (necesitará estar con el pecho más alto que el abdomen) y prepárese para acostarse.

10:00 p.m.

  • Permanezca de pie al lado de la cama mientras se toma la mezcla de jugo con aceite y luego acuéstese boca arriba inmediatamente.
  • Apague las luces y concéntrese en su hígado, visualícelo sano, agradeciéndole por la gran labor que realiza, envíele mucho amor.
  • Debe permanecer acostado boca arriba por lo menos 20 minutos sin hablar.
  • Puede sentir malestar y hasta ganas de vomitar; evite levantarse durante los primeros 20 minutos mientras le sea posible.
  • Si siente la necesidad de evacuar después de los 20 minutos, hágalo.

A la mañana siguiente:

6:00 a 6:30 a.m.

  • Al despertarse debe tomar su tercera porción o un cuarto de vaso de agua con sales de Epsom.
  • Descanse, lea o medite, pero es preferible que no se vuelva a acostar.

8:00 a 8:30 a.m.

  • Beba la cuarta y última porción (un cuarto de vaso) de agua con Sales de Epsom.

10:00 a 10:30 a.m.

  • Puede beber un vaso de jugo fresco de fruta.
  • Media hora más tarde puede comer dos piezas de fruta, preferiblemente papaya.

11:30 a.m. a 12:00 p.m.

  • Puede empezar a ingerir alimentos, pero deben ser en pocas cantidades y ligeros.
  • Continúe comiendo comidas ligeras por los siguientes dos días y luego volverá a comer normalmente

Es probable que pueda sentir algo de dolor de cabeza o náuseas luego de la limpieza y malestares o incomodidad durante el proceso lo cual es normal.

Si sigue las instrucciones al pie de la letra tendrá resultados muy efectivos para su salud.

Evacuará muchos cálculos biliares (cientos o tal vez miles), de diferentes tamaños que su tamaño puede ser de medio grano de arroz hasta el de una pelota de golf.

Posibles efectos secundarios de esta limpieza de hígado

  • Distensión abdominal y/o diarrea durante los primeros días.
  • Náuseas o vómitos durante el día de la limpieza del hígado o al día siguiente a razón de una fuerte y rápida eliminación de cálculos biliares y toxinas del hígado y la vesícula biliar.
  • Dolor de cabeza debido a la desintoxicación o si las instrucciones no se siguen al pie de la letra.

En qué situaciones no debes practicar este proceso

  • Enfermedades agudas
  • Estreñimiento severo (prepare con anticipación su colon con múltiples hidroterapias de colon)
  • Si padece de diabetes o niveles bajos de azúcar en la sangre
  • Infecciones por hongos (Cándida)
  • Cáncer y úlceras
  •  

    Las instrucciones deben seguirse al pie de la letra o la limpieza hepática no tendrá resultados positivos.

    La limpieza hepática debe realizarse con una frecuencia mensual como mínimo entre seis y nueve meses; así habremos restaurado por completo el buen funcionamiento del hígado, quien volverá a tener su eficacia natural, logrando un proceso para mejorar nuestra salud, la salud de nuestro organismo de forma significativa; finalmente repita el proceso, pero ahora semestralmente.

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